Estudiantes sigue escribiendo historiaSociedad 

Estudiantes sigue escribiendo historia

El conjunto puntano se metió en los octavos de final de la Copa Argentina y volvió a dar el batacazo en este torneo que siempre trae sorpresas. Te contamos los detalles de todo lo que se vivió en una tarde-noche histórica que se vistió de verde.

Hacerse fuerte en la adversidad. Eso es lo que hicieron los jugadores ayer en la cancha de Temperley. A veces el fútbol se maneja de manera desprolija y los clubes con menos recursos económicos por lo general son relegados de la consideración de los más grandes.

El conjunto albiverde tuvo que viajar 820 kilómetros para jugar su partido, mientras que su rival, el equipo del que hasta hace poco era presidente Claudio “Chiqui” Tapia, estaba a menos de 20 kilómetros de la Cancha de Temperley.

Los jugadores del conjunto puntano se sobrepusieron a una situación económica que afectó al club hace menos de dos semanas. Tuvo un comienzo de temporada en donde las cosas no salieron como se esperaba. Este encuentro tenía varios condimentos, no era un partido más. Sin embargo, desde que los jugadores del “Verde” arribaron al Key Hotel ubicado en la pintoresca localidad de San Telmo, tenían claro cuál era el objetivo. Ganar. Hacerse fuerte en la adversidad, una vez más.

Ahora es momento de hablar de quienes trabajan en silencio. No son la parte visible. No ejecutan penales, no dan asistencias, pero hacen los goles que nadie ve. Los que se encargan de llegar primero e irse últimos, aquellos que siempre quieren que las cosas salgan bien, que la ropa esté en perfectas condiciones para la hora del partido y del entrenamiento. Están en todos los detalles. Los utileros muchas veces no son caras conocidas, pero en Estudiantes son un eslabón importante para que las cosas al final del día, salgan bien.

Por todas estas cosas, fue que ayer al finalizar el partido, muchos jugadores se quebraron en llanto, otros tantos gritaron de alegría, otros quizás no estuvieron conscientes que lo habían logrado de nuevo, que al igual que el partido con San Lorenzo, volvieron a escribir historia. Un equipo de divisiones menores, planteaba un partido inteligente y dejaba sin efecto el presupuesto alto y los grandes nombres.

Lo que se vio ayer en la cancha es una suma de un técnico que tiene pasión por lo que hace y al que pocas veces se le escapa un detalle. Es la suma de la experiencia de Germán Montoya, Emmanuel Giménez, Leandro Corulo y Facundo Quiroga, más la explosión de Santiago Rodríguez y Brahian Cuello, la pausa y el remate de Emanuel Díaz, el potrero de Coco Roldán, la proyección de Rodrigo Meyer y Brayam Sosa, la firmeza de Luis Seco y la velocidad de Eric Soloppi.

Es la combinación de jugadores con trayectoria y los de la cantera, las inferiores. Estudiantes mantuvo la base del partido ante el Cuervo, e hizo un segundo tiempo ante Barracas realmente increíble, haciéndose fuerte cuando lo atacaron y pegando en el momento justo para terminar 2-0 arriba y de esta manera, traerse el cheque y la clasificación a casa.

Articulos relacionados

Leave a Comment