La autopsia confirmó que el rugbier mendocino murió por “aplastamiento de cráneo”

Genaro Fortunato, el joven rugbier mendocino que murió atropellado por su novia, Julieta Silva, tenía 1.8 gramos de alcohol en sangre, según arrojaron los resultados de la autopsia.

También se confirmó que la causa de su muerte fue “aplastamiento de cráneo”. Recordemos que el deportista de 25 años fue pisado por su pareja, que tenía 0.8 de alcohol en sangre, lo cual se traduce en que no estaba ebria.

La situación de Silva se complica aun más con estos resultados. La familia de la joven madre de dos hijos dijo que tiene problemas visuales: “Era de noche, llovía y mi hermana tiene astigmatismo, que eso también lo pueden comprobar. Ella usa lentes que no los usaba en ese momento”. 

 

Con los datos revelados por la autopsia, la fiscal Andrea Rossi le imputó a Silva el delito de “homicidio doblemente calificado por el vínculo de pareja y su comisión por alevosía”, el cual tiene una pena en un futuro juicio oral de prisión perpetua.

 

El cuidacoche dio su testimonio

El hombre que cuidaba los autos en la puerta del boliche de San Rafael, donde ocurrió el accidente, fue testigo directo. Según él, la pareja discutía y la chica se subió al auto y Genaro se “colgó” de la ventanilla del conductor con la supuesta intención de que no se fuera.

Esa noche llovía. Julieta salió del estacionamiento del lugar y en ese momento el joven cayó al asfalto. La mujer anduvo unos metros en el auto (150 para el testigo y menos para la pericia policial) y después de hacer una “U” regresó a donde estaba su novio en el piso. Allí se produjo la embestida. 

El “trapito” vio toda la secuencia y le hizo señas a Julieta; ella frenó y cayó en la cuenta de lo sucedido. Según dos chicas que salían del local la mujer entró en “estado de shock” y gritaba “no lo vi, no lo vi, está muerto”.

 

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