Marcos Senesi, un defensor que sabe dejar su huella en el ataque de San LorenzoDeportes 

Marcos Senesi, un defensor que sabe dejar su huella en el ataque de San Lorenzo

Tal vez ahora San Lorenzo pueda encontrar un espacio para tamizar todas sus problemáticas futboleras. La victoria copera ante Junior, después de 15 partidos sin ganar, representa paz. Y en estado de alivio siempre resulta más sencillo reflexionar. Ahí, filtrando sus muchas dificultades con la pelota, todos en Boedo rescatan una razón para la jactancia y la ilusión. Se trata de un jugador tan distinto que es capaz de transformarse en el más desequilibrante del equipo a pesar de ser defensor central. Ese motivo que ilumina, ese GPS ofensivo que tiene atrás, se llama Marcos Senesi. 

Es tal vez el futbolista que mejor interpreta la idea que busca impulsar Jorge Almirón. Lo hace marcando la salida desde atrás, con prolijidad, con atrevimiento e inteligencia para atravesar líneas con un pase filoso, lleno de segundas intenciones, comprometiéndose con la pelota en el mismo inicio del juego y también en campo rival, desbordado de atrevimiento y de convicción. Es real: a veces, tanta confianza lo empuja a arriesgar demasiado y a complicarse. Pero vale la pena.

Al cabo, en la noche decisiva contra Junior de Barranquilla, las estadísticas indicaron que Senesi fue el de mayor precisión en los pases: acertó el 90 % de los 76 que ensayó. Y de todos ellos hubo uno que vaya si tuvo incidencia en el desarrollo. Es que fue el mismo Senesi quien inició la jugada que destrabó ese 0 a 0 en el Gasómetro. Atravesando la mitad de la cancha, desde la izquierda del círculo central, metió un pase-puñal que perforó la línea de volantes colombiana. Fue la llave del gol, la antesala del taco de Reniero y de la definición sensual de Román Martínez.

“La jugada del gol la ensayamos en la semana. Queríamos generar ese espacio a las espaldas del mediocampo y aprovecharlo. Por suerte se dio”, explica Senesi. Al mismo tiempo refleja lo que se observa: él es uno de los que mejor lee y ejecuta lo que pretende el entrenador.

No se trata de un episodio aislado. Ya se hizo costumbre. Con el equipo a contramano de los resultados y del juego, en las instancias más adversas, vaya paradoja, es cuando Senesi más brilla. Mirá el video…

La noche en que San Lorenzo bajó al último puesto de la Superliga, en la derrota por 3 a 2 contra Argentinos en el Nuevo Gasómetro, el nacido en Concordia participó en los dos goles de su equipo. En el primero, encaró por la izquierda, se abrió, llegó a la posición ideal para lanzar un centro y la mandó al segundo palo de zurda, con precisión, ideal para que Rentería la baje y Blandi la empuje.

En aquel otro grito cuervo, el pibe que el 10 de mayo cumplirá 22 años disparó el ataque desde la posición de 10. ¿Cómo? filtrando un pase que facilitó la proyección de Damián Pérez, cuyo centro atrás luego sería hecho gol por Román Martínez. Lo único que le faltó a Senesi aquella noche fue definir el mano a mano que le tapó Lucas Cháves sobre la hora, una situación gestada por… Senesi, quien se había soltado y había propuesto una pared que le permitió estacionar en ese cara a cara con el arquero.

Marcos Senesi, en su función primaria, marcando a Luis Ruiz, contra Junior. EFE

Todo lo bueno de Senesi se hace todavía más necesario por los inconvenientes que ostenta San Lorenzo para cambiar de velocidad de tres cuartos hacia arriba, por la carencia de intérpretes con rasgos para el desborde y/o el desequilibrio individual en el mano a mano. Entonces, el fresco marcador central se ve obligado a exprimir sus cualidades al extremo, influyendo en sitios donde otros deberían hacerse cargo. Pero ese tema forma parte de una cuestión global que Almirón verá cómo resolver.    

Marcos Senesi, en mayo de 2017, con la camiseta de la Selección. Jugaba en el Sub 20 y fue al Mundial de Corea. Le hizo un gol a Guinea. FOTO NÉSTOR GARCÍA

Siempre significó Senesi una esperanza en el mundo San Lorenzo. Un proyecto dulce, con anuncio de futuro europeo. Por algo la cláusula de rescisión es de 15 millones de dólares. El año pasado, el Brujas de Bélgica ofreció 5 millones y el presidente Matías Lammens dijo “no”. Hubo interés del Udinese de Italia y hasta rumores que lo acercaban al Real Madrid y al Barcelona. También ya se puso la camiseta de la Selección, en versión Sub 20. No sería extraño que Lionel Scaloni marque su número en algún momento para la Mayor que busca renovarse. ¿Por qué no? Marcos Senesi es un defensor distinto.

EG

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