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Incertidumbre por aquí y por allá: las nubes del contexto local y global

En un seminario, expertos en materia financiera dieron su visión sobre las condiciones del momento

“China sobrevivirá”, afirmó Michael Power, Ph.D., estratega en Investec Asset Management, durante la apertura del Seminario Internacional de Inversiones de Compass Group. Y abrió un interrogante respecto del futuro de importantes compañías norteamericanas que echaron raíces en el territorio asiático a lo largo de la última década.

Al analizar la guerra comercial que protagonizan Estados Unidos y China -guerra que está en un impasse desde diciembre pasado- fue categórico: “Los chinos están inventando una nueva industria y en el próximo siglo serán una de las economías más grandes del mundo, detrás de Estados Unidos”, sentenció. Según Power, la economía del gigante asiático dejo de limitarse a la manufactura de imitaciones, para convertirse en un desarrollador con tecnología propia, en especial en sectores como aviación y electrónica. Por eso, en el corto plazo podrán ofrecer al mundo “tanto más por menos”, según dijo. Y puso como ejemplo la supremacía que comienza a mostrar Huawei sobre Apple.

Luego, Thomas Mucha, vicepresidente y estratega geopolítico en Wellington Management, sorprendió al auditorio, al ocuparse del impacto del cambio climático en las economías. Definió a este fenómeno con la “principal amenaza” para el corto plazo. Las modificaciones climáticas “volverán inhabitables nuevos territorios, por las temperaturas extremas”. Por eso invitó a los inversores a realizar un detallado estudio “país por país, industria por industria” para analizar los cambios que se producirán en el comercio mundial y las “fricciones” que traerá entre las economías.

Tras caracterizar los rasgos de la economía global: cautela por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos respecto del alza de tasas; una guerra comercial controlada por el momento; una economía china tomando medidas frente a la desaceleración, y un gobierno de Brasil que, al parecer, realizará las reformas esperadas por el mercado, los especialistas se enfocaron en la región.

“Es difícil hablar de América Latina como conjunto, porque hay países que están yendo en direcciones bastante distintas”, dijo Manuel José Balbotín, Socio de Compass Group. Destacó que, en general, van mejorando las posibilidades de inversión porque tenemos una región muy distinta a la de 20 años atrás. “Hay más países que ya son considerados de buena calidad crediticia, con tipos de cambios flexibles, como Chile, que es un neto exportador de inversiones y así comienza a verse en Colombia, Perú, México. Eso muestra que América Latina hoy no depende de inversionistas extranjeros y, por ende, la volatilidad es mucho menor”.

Juan Cruz Elizagaray, socio y jefe de Compass Group de Argentina y Uruguay, sostuvo que 2018 fue un año “muy difícil para toda clase de activos de riesgo a nivel global pero, afortunadamente, el comienzo de este año ha sido más alentador, aún en un contexto político e institucional más complejo”.

A nivel local, las proyecciones no pueden salir de lo coyuntural: inflación, devaluación, déficit comercial, recesión y alternancia política. “En la Argentina, la situación ha cambiado dramáticamente en el último año, a raíz de factores locales y externos, impactando en nuestros mercados, que sufrieron una pérdida de confianza por parte de inversores locales y extranjeros. Las elecciones presidenciales son una fuente grande de incertidumbre y serán claves para determinar los retornos esperados de los activos locales”, amplió Cruz Elizagaray.

Juan Salerno, director de Inversiones y director de Compass Group Argentina, planteó que “la Argentina sigue siendo vulnerable, pero el panorama mejora moderadamente, ya que hay un claro compromiso por un déficit fiscal más bajo. Aunque, pese a tener equilibrio fiscal primario, el país va a seguir con una carga de intereses notoria”. Para Salerno, habrá que acostumbrarse a la volatilidad que continuará en todo el año electoral. “La buena noticia son las estimaciones al alza de la cosecha de maíz y de soja, lo que debería ayudar sobre todo a recuperar la economía en la segunda mitad del año”, sostuvo. Cuestionó, además, que se esté ajustando a partir de impuestos y sin generar cambios estructurales.

Al cierre del encuentro, Alejandro Catterberg, presidente y cofundador de Poliarquía Consultores, expresó que “el estado actual de la opinión pública es el peor de los últimos 10 a 15 años”, y contó que de 20 indicadores medidos, algunos están al nivel de 2008/2009 -el peor momento del kirchnerismo- y otros se asemejan a los de la salida de la crisis de 2003. Según los datos de la consultora, 60% de los consultados dice que la situación económica es negativa; solo 10% considera que el país está bien y un tercio de los argentinos opina que su situación económica es buena. “En 2017, alrededor del 20% creía que el país estaba bien y entre 35% y 40% que estaba mal; o sea, tenemos que bajar 25 puntos en los próximos cuatro meses y me parece que no llegamos”, dijo Catterberg, sobre las posibilidades del PRO.

El “pilar de optimismo” que envolvía al Presidente “se redujo a un porcentaje menor de la sociedad, pero que todavía le sirve de sustento”, analizó. Y agregó: “Macri tiene posibilidades; puede llegar a un ballotage”, aunque los principales índices económicos como empleo, inflación, pobreza y consumo -algunos de los ejes de campaña- no hayan mejorado o, incluso, hayan empeorado.

“Lo lógico es que con esos resultados, un gobierno no consiga la reelección, pero al día de hoy Mauricio Macri es el candidato con mayor probabilidades de ganar”, dijo. Y justificó, al explicar la idea de los tres tercios que conforman el electorado local: clase media antiperonista que relega lo económico en busca de mayor institucionalidad; antiperonismo que “odia” a Cristina Kirchner, y, algo menos de un tercio, el sector que desconfía del capitalismo y del sector privado.

Los motores de las expectativas

Algunos temas que hoy están bajo la lupa

  • China: La guerra comercial con los Estados Unidos (actualmente, en una tregua) y el nuevo perfil productivo del gigante asiático son factores que están bajo la mira de gran parte del mundo
  • Inflación: La suba constante de precios es uno de los grandes desafíos que están lejos de resolverse en el último año de esta gestión de Mauricio Macri; para los inversores es un punto clave
  • Tecnologías: Una de las cuestiones del escenario global son los avances tecnológicos y la lucha por quién gana en esa batalla; la industria china comienza a mostrar supremacía sobre compañías de EE.UU.
  • Cosechas: Gran parte de las expectativas, por lo que puede significar en cuanto a la entrada de divisas, está en las cosechas de maíz y soja; el empujón dado por este factor llegaría en la segunda mitad del año
  • Cambio climático: Es uno de los grandes desafíos para el planeta entero; se considera a este tema como una gran amenaza y se les advierte a los inversores que estén atentos a un análisis de cada país en particular
  • Elecciones: El hecho de que sea un año electoral mantiene alta la incertidumbre de los ciudadanos en particular y de los inversores en particular; la opinión pública tiene mala imagen de la situación económica

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