Susan Sarandon, entre el rol que le robó Cher y el difícil rodaje Las brujas de EastwickEspectáculos 

Susan Sarandon, entre el rol que le robó Cher y el difícil rodaje Las brujas de Eastwick


Susan Sarandon y Cher se convirtieron en grandes amigas después de Las brujas de Eastwick, aunque podría haber pasado todo lo contrario

En más de una ocasión ha contado que llegó al oficio por casualidad, pero Susan Sarandon ha sabido hacer de la interpretación su verdadera pasión. La actriz, que está de celebración por sus recién cumplidos 74 años, ha recordado el suplicio que fue para ella el rodaje de la que fue una de sus primeras películas: Las brujas de Eastwick. En conversación con el guionista Michael Cristofer y según publica Page Six, Sarandon ha revelado que Cher le robó el papel que ella iba a interpretar en la película. “Inicialmente fui elegida para el papel de Cher y no me enteré hasta que llegué a Los Ángeles -porque yo vivía en Roma-, que en realidad me cambiaron a un papel diferente”, explicó la actriz.

Mientras que Cher interpretó a una escultora, Sarandon era a una maestra de violonchelo. El reparto lo completaban Michelle Pfeiffer como la tercera bruja y Jack Nicholson en el papel del diablo. “De repente tuve que aprender a tocar el violonchelo y nunca en mi vida había tocado un instrumento. Dijeron que me demandarían si me iba, ¡así que no tuve muchas opciones!”, aseguró Sarandon. El guionista añadió a su recuerdo: “Sí, Cher se abrió camino y se preparó ese papel”. Pero la destreza de Cher parece que no fue la única causa por la que obtuvo ese papel y Susan Sarandon señaló al productor de la película, Jon Peters, como el culpable. “Jon y Cher tuvieron una relación pasada o algo así, así que ese fue otro elemento”, explicó la actriz sobre Peters, quien ha sido protagonista este año en toda la prensa por su efímero matrimonio con Pamela Anderson.

Pero lejos de que esta situación pudiera enfrentar a ambas mujeres no hizo más que incrementar su amistad. Sarandon contó que se llevaban tan bien que Cher le prestó parte del vestuario, como una peluca y un vestido, para una escena en la que Jack Nicholson la seduce. Además, tanto ellas dos como Michelle Pfeiffer -diez años menor que ambas- pasaban mucho tiempo juntas y las tres almorzaban en el camarín de Nicholson, de quien guardan un gran recuerdo.

Una unión que no quisieron romper, en parte, por el mal ambiente que se respiraba en el rodaje, pues Sarandon recordó a Peters perdiendo los nervios de manera reiterada y tirando sillas al suelo por su mal carácter y al director, George Miller, abandonando la producción hasta en dos ocasiones. “Hubo muchas razones por las que no pudimos llevarnos bien y todos tomamos otro camino”, dijo Sarandon.


Pese a la tensión que se vivía en el rodaje, Che, Susan Sarandon y Michelle Pfeiffer lograron llevarse muy bien Fuente: Archivo

Las brujas de Eastwick no ha sido la única película que la actriz recordó de sus inicios. En la misma conversación, Sarandon también reveló que rechazó un papel en El club de las divorciadas –película que nunca ha visto-, diciendo: “[La película] Terminó cosechando mucho dinero. Está protagonizada por grandes mujeres [de Hollywood], que se vengaban de sus exmaridos por ser malas con otras mujeres, por lo menos en el guion que obtuve yo. Y yo estaba como ‘¿quién necesita esto?’ No quiero participar en algo donde las mujeres están destrozando a otras mujeres”.


El rodaje de Las brujas de Eastwick lejos estuvo de ser el ideal, se vivieron muchos momentos de tensión y enojo

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