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NBA: El entrenador de los Nuggets habló de Campazzo y sus palabras no fueron del todo ciertas

Facundo Campazzo sigue transitando el camino de la adaptación en la NBA. Lentamente, va mostrando su potencial y por momentos parece que compañeros y staff empiezan a confiar en él. Sin embargo su entrenador en Denver Nuggets, Michael Malone, se encargó de dejar claro que no habrá una modificación sustancial del plan que tiene pensado para el argentino.

“A diferencia de lo que le ha ocurrido en sus otros equipos, en Argentina, en Real Madrid, él no va a tener la pelota en las manos durante 40 minutos. No es así como está concebido nuestro equipo”, explicó el coach luego de la caída con Utah (105-109).

En ese partido, Campazzo jugó 11 minutos (cercano a su media de temporada, que es de 12,2) y aportó 5 puntos, 2 asistencias y 1 rebote, ofreciéndose una vez más como una opción confiable en ese rol extraño que le ha otorgado Malone como tirador desde las esquinas.

Pero vale tomar la frase del técnico de los Nuggets para evaluar y contextualizar la situación del argentino respecto a lo que fue en ese pasado que el mismo Malone trajo a colación.

Malone y Facundo Campazzo. Foto EFE

Está claro que el cordobés no podrá tener el protagonismo que tuvo en sus últimos tiempos en el Madrid y menos aun en la Selección nacional. En Denver, es el tercer base del equipo detrás del más que correcto Monte Morris y hay dos estrellas sobre las que gira el equipo: el base titular, Jamal Murray, y Nikola Jokic.

Sin embargo, vale viajar un poco más atrás en el tiempo para interpretar si realmente Campazzo vivió jugando con la pelota en sus manos.

Es correcto que en la Selección es el dueño de la organización del juego. Podría establecerse un paralelismo: con la camiseta argentina, él es el Murray del equipo y tiene en Luis Scola a su Jokic.

Sin embargo, y hecha la salvedad de que en el básquet FIBA se juegan 40 minutos totales y no 48 como en la NBA (cada cuarto dura 10 minutos en lugar de 12), más allá de que Malone haya dicho esa frase de forma exagerada es cuanto menos erróneo aseverar que el argentino llegó a la NBA con esos minutos de conducción encima.

Ni siquiera en el Mundial de China 2019, en el que la rompió y terminó de convencer a varios que lo venían estudiando en Estados Unidos, fue así.

El cordobés disputó una media de 29,2 minutos en el certamen. Sí está claro que casi todo pasaba por sus manos: lanzó un promedio de 10 tiros por jornada y dio casi 8 asistencias por noche. A eso hay que sumarle aquellos pases que no terminaron en canasta.

Facundo Campazzo en la final del Mundial de China 2019, ante España. Foto EFE

Sin embargo, retrocediendo un poco más a la semilla de esta generación (primer torneo sin Manu Ginóbili, Carlos Delfino ni el Chapu Nocioni), la Americup 2017, se ve que Campazzo jugó en ese certamen 24,7 minutos por partido. Con un detalle esencial: en aquel certamen no jugó Scola por lesión y, aun así, no cayó todo el peso de los minutos sobre Facundo.

¿Qué pasó, en tanto, en Real Madrid, el otro equipo que Malone mencionó con nombre propio?

Pues en su segunda etapa con el equipo blanco, desde que volvió de su préstamo en Murcia (mediados de 2017) a los 10 partidos que jugó por Liga ACB en esta temporada, Campazzo promedió nada más que 22 minutos.

Con otro detalle nada menor: en la primera de esas campañas compartió equipo con el mismísimo Luka Doncic, quien era el verdadero dueño del equipo.

Y ni siquiera cambió su protagonismo en términos de los lanzamientos tomados, no se volvió más goleador o más asistidor ante la ausencia del esloveno. Apenas pasó a tomar cerca de 2 lanzamientos más que cuando jugaba con Doncic y a dar una asistencia más.

¿Qué deja claro esto? Con otra estrella o con él como figura, el equipo siempre estuvo primero: no hubo una diferencia significativa en lo estadístico. Sí, claro, en ascendencia dentro de la cancha.

Campazzo y Luka Doncic en su etapa en Real Madrid. Hoy ambos juegan en la NBA (el argentino en Denver y el esloveno en Dallas). Foto Prensa ACB

Pero Campazzo jugó a lo mismo con Luka y sin él: siempre promedió entre 9 y 11 puntos y en la última campaña jugando con el hoy hombre de Dallas, Facundo fue apenas el sexto máximo anotador del equipo, detrás del propio Doncic, Jaycee Carroll, Rudy Fernández, Sergio Llull y Trey Thompkins.

Tomando la Euroliga 2017-18, la que ganó con el europeo aún en el equipo, en ella el base argentino promedió 24 puntos durante la fase regular (se lesionó antes del Final Four que culminó con el título) y anotó todavía menos: 8,4 puntos, con 4,8 asistencias. Y apenas tres veces en 28 partidos tiró más de 5 veces al aro.

Malone, lo dicho, pudo haber exagerado en su intento por hacerse entender; en definitiva, en casi todas las atenciones a la prensa tiene alguna consulta sobre Campazzo.

Es muy difícil pensar que no conozca al jugador que tiene en sus manos. Por algo aceptó incorporarlo. Pero, si quería explicar que no será el dueño del equipo, no utilizó el mejor de los ejemplos. Campazzo no necesita más que unos 20-25 minutos por partido y una conducción que bien puede ser compartida -como el entrenador pretende- para hacerse un hueco en la mejor liga del mundo.

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