crecio-la-pobreza-en-san-luis.-rodriguez-saa,-un-maquina-de-fabricar-miseriaPolítica 

Creció la pobreza en San Luis. Rodríguez Saá, un máquina de fabricar miseria

Los datos oficiales difundidos por el INDEC arrojan que San Luis tiene 40,6% de pobreza a lo que se  suma el 4,7% de indigentes acercándose peligrosamente al 50% de extrema vulnerabilidad social. Rodríguez Saá ostenta el grave y triste récord de llevar estos niveles a registros históricos para la provincia.

Desde que asumió en diciembre de 2015 el único indicador que se aceleró de manera vertiginosa y sin pausa es el que mide la cantidad de personas y hogares que caen en la pobreza  y en la indigencia. Es así que San Luis pasó de generar empleos y ostentar cifras de un dígito a ser la provincia donde más impactan las políticas que producen desocupación y hambre.

Una simple y concluyente comparación permite sostener la triste realidad local, al tiempo que Rodríguez Saá siembra pobreza San Juan, en el mismo contexto nacional, logra reducir sus números al  34,8%, 1 punto porcentual por debajo de la cifra registrada en el anterior semestre. Asimismo, la indigencia se redujo 0,2% en el mismo periodo llegando al 4,5%

https://www.indec.gob.ar/uploads/informesdeprensa/eph_pobreza_02_2082FA92E916.pdf

EL PAÍS

En base a una población argentina estimada en 47.000.000 de habitantes, casi 20 millones de personas no tuvieron ingresos suficientes para adquirir alimentación, pagar servicios básicos y comprar indumentaria.

El ingreso familiar de los hogares pobres fue de $29.567, mientras que la canasta básica total (CBT) promedio del mismo grupo de hogares costó $50.854, por lo que hubo una brecha del 41,9%, el “valor más alto de la serie por cuarto semestre consecutivo”.

“De esta manera, no solo hubo un aumento en la incidencia de pobreza respecto del primer semestre de 2020, sino que la situación de las personas bajo la LP empeoró por la mayor distancia entre sus ingresos y la CBT”, remarcó el informe.

En tanto, el ingreso familiar de los hogares indigentes fue de $12.864, cuando la canasta básica alimentaria promedio fue de $21.572. En este caso, la brecha fue del 40,4%, es decir, les faltó $8.708 para poder comprar los alimentos mínimos para subsistir.

Articulos relacionados