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sábado, junio 15, 2024

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Pipo Cipolatti, a 40 años del debut de Los Twist con La dicha en movimiento: «Dicen que este disco cambió la historia; no era mi intención»

La dicha en movimiento, el disco inaugural de Los Twist cumple 40 años. En algo más de 35 minutos y 14 hits de alegría irreverente y sarcástica Pipo Cipolatti, Daniel Melingo y Fabiana Cantilo, bajo la producción de Charly García, se reían al fin de la dictadura de cosas de las que “no había que reírse».

El resultado de esa locura sarcástica, disruptiva y talentosa fue un éxito total de ventas (120.000 placas), pero además un emblema de una explosión cultural y artística que marcó la vuelta de la democracia.

“A mí me sorprende cuando dicen que hicimos algo que marcó una época, o algo que cambió la música para siempre, nosotros sólo queríamos reírnos. Nada nunca estuvo planeado y por eso pareciera que sí”, dice el histriónico Pipo Cipolatti, en charla con Clarín, recordando esos años.

Seguirle la charla a Pipo es todo un desafío. Su cabeza no para un segundo de abrir temas de conversación. Como cuando algunas gotas irreverentes caen sobre un teléfono táctil e inmediatamente decenas de aplicaciones se abren al mismo tiempo.

“¿Vos sabés hebreo?”, dispara. En ese momento intenta contestar un mensaje, se pide un Negroni y le marca a una moza que se le cayó algo. La charla no pudo comenzar más lejos de lo que nos convoca: la génesis de uno importante ícono cultural de la transición democrática.

Pipo Cipolatti cuenta que con Los Twist no tenían un plan, que la premisa era sólo divertirse. Foto: Maxi FaillaPipo Cipolatti cuenta que con Los Twist no tenían un plan, que la premisa era sólo divertirse. Foto: Maxi FaillaDe primera a quinta sin escalas, Pipo va al grano: “Hay veces que dicen que este disco cambió la historia y yo les digo: Qué bárbaro, no era mi intención. Es gratificante que te lo digan, pero no lo hicimos pensando en eso. Llegó en un momento justo en el lugar adecuado. Nosotros queríamos contar algo y la gente quería escuchar eso, pero nunca pensamos en que eso nos sirviera para hacernos famosos.

-¿Cómo era, en octubre del ’83, reírse de un montón de cosas con las que parecía que no se podía reír?

-No lo sé. Yo me reía y el resto me importaba tres carajos. Después me enteré que eso no se podía hacer, pero ya habíamos vendido un montón de discos. Sabía que pasaban cosas y todo eso, pero no tenía miedo. No me preocupaba.

Ya mi viejo policía me decía que no me metiera en cosas raras y yo hacía todo lo que decía el ojo gigante de Dios (risas). Tenía el pelo un poco largo, pero no mucho porque recién había salido de la colimba y nunca me interesó mucho la política, ni siquiera para analizar lo que estaba pasando socialmente.

-Pero es un disco esencialmente político, de hecho lo lanzan el 17 de octubre de 1983.

¿Por qué? ¿Qué pasó un 17 de octubre? Ah, sí, sale La dicha…. Al poco tiempo asume Alfonsín. Al principio había ocho temas prohibidos en la radio. La verdad es que si alguien nos quiso censurar, yo nunca me enteré.

Yo no tenía un plan. Nunca tuve un plan, nunca planifiqué nada. Y es que si vos no planificás y encontrás lo que no pensabas, las cosas te salen bien, si vos no planificás y no sale, no pasa nada, pero si vos planificás y no te sale te da mucha bronca.

A mí siempre me gustaron los medios de comunicación, pero sólo porque quería contar lo que veía. Y los medios de comunicación eran salir a la calle y hacer que me vean, no había nada tan planeado. Un cuento, un dibujo, grabar una canción eran sólo cosas para mostrar, no era que buscara trascender, ni ser famoso, ni nada.

A pesar de tocar temas políticos, Pipo Cipolatti dice que esa no era la intención de Los Twist. Foto: Maxi FaillaA pesar de tocar temas políticos, Pipo Cipolatti dice que esa no era la intención de Los Twist. Foto: Maxi Failla-Aparecen detenciones en un “Falcon verde”, hablan de ventas de drogas en la puerta de las escuelas, del “idiota que no va a votar”, mientras todavía estábamos en dictadura, ¿no tenían un poco de miedo?

-Yo siempre me reí de mí mismo, entonces desde ese lugar nunca me importó lo que los demás me dijeran de qué no me podía reír. Yo le dije al Indio Solari que no me gustaba cómo cantaba, pero después de escucharme a mí. Me gusta encontrar lo simpático en todo.

El disco es una mezcla cultural de un montón de cosas que nos pasaba a los argentinos en ese momento. Son pinceladas. Estética e ideológicamente son pinceladas de todas las cosas que vivíamos en ese momento. Hablar de Boca, de política, de drogas, de historia, de peronismo, de radicales, pero todo como trazos, sólo describir, era parte de nuestra estética y nuestras formas.

Incluso estéticamente éramos elegantes. En esa época muchas bandas tocaban con la ropa de los ensayos. Nosotros íbamos a buscar los chalequitos, comprábamos unos fracs para mozos, que eran nuestros uniformes, menos la cantante, que era la destacada siempre.

-Este concepto de “pinceladas», del que hablás. De descripciones que no intentaban “bajar linea”. ¿Creés que ahí radicaba un poco su libertad?

-Sí, puede ser. Me hacés pensar. Es decir, eran pinceladas extrañas, porque no hablaban de política, eran cosas que específicamente nos pasaban, eran cosas concisas, concretas pero superfluas. Me gustaba mucho escribir fábulas, algunas que terminan muy mal; o casos policiales no resueltos, pero todo desde la imaginación. Siempre están narrados como reales, pero son cuentos.

Siempre nos gustó hacer cosas que no se veían en otros lados. Algo original que no se parezca a nada. A veces el mercado busca cosas que se parezcan a lo que ya funcionó. Incluso a veces pasa como homenaje, a nosotros no nos sucedía eso, nosotros queríamos hacer algo totalmente nuevo.

El padre de Pipo Cipolatti era policía y de una revista que él le trajo surgió el nombre del primer disco de Los Twist. Foto: Maxi FaillaEl padre de Pipo Cipolatti era policía y de una revista que él le trajo surgió el nombre del primer disco de Los Twist. Foto: Maxi Failla-“Pensé que se trataba de cieguitos” narra una detención policial de manera humorística pero precisa.

-Es que nunca me cayó bien la canción de protesta. Lo asociaba con la barba, el olor a transpiración y el pelo sucio. Escuchaba a los punks, a los new wave y todos puteaban a la policía de una manera muy obvia, y nosotros queríamos hacerlo de manera más elegante.

Nada de lo que contamos tenía que ver con cosas que me pasaran a mí, o casos reales. Todo sale de mi imaginación. Nunca están basados en hechos reales, son semblanzas de cosas.

-¿El nombre: “La dicha en movimiento” tiene que ver con esa alegría que en ese momento iba generando cosas?

No. Todo lo contrario. Cuando mi viejo venía del trabajo, traía la revista La Ronda que le daban con la historia de la Policía Federal y que los señores de la fuerza no leían. Y tenía el manual de toxicomanía. Ahí hay un capítulo donde hablan sobre la cocaína y cuentan que en la jerga de los adictos se la suele llamar “La dicha en movimiento”.

Cuando leí eso, me parecía divertido (aunque divertido no sé si es la palabra), esa forma de llamarla que tenía mucho que ver con el espíritu de esas canciones, con las serpentinas y los bonetes.

Pipo Cipolatti contó que pretendían ser más elegantes que las otras bandas del momento. Foto: Maxi FaillaPipo Cipolatti contó que pretendían ser más elegantes que las otras bandas del momento. Foto: Maxi Failla-Pero había algo de poético en ese nombre.

-Sí, que había. Igual que Cachetazo al vicio, que fue el nombre del segundo disco, que lo saqué de un titular de Crónica, de un día que habían desbaratado un depósito de marihuana en un allanamiento y me encantó eso.

Con la estrella de los luchadores

Los Twist nacen el 30 de abril de 1982, 28 días después de la Guerra de Malvinas, pero Pipo lo recuerda porque “era el cumpleaños de Martín Karadagian”.

«Yo estaba con el grupo Los Pipos con un amigo (un grupo casi teórico) y la idea era hacer carteles y volantes que dijeran se vienen Los Pipos, se vienen Los Pipos, y no tocar nunca. ¡Mirá qué idea más estúpida!», cuenta.

Y sigue: «En ese momento me dice Daniel (Melingo) que tenía el grupo Ring Club, con Fabi (Cantilo) y otros delirantes, por qué no juntamos mis temas con los tuyos y hacemos un grupo que se llame Los Twist, me acuerdo que había un periódico en el piso que contaba que era el cumpleaños de Martin Karadagian».

-Y un día los fue a ver Charly García a Einstein, el bar de Omar Chabán, contame cómo fue trabajar con él.

-¡Qué sé yo! ¿Quién pensás que soy? ¿Felipe Pigna? En ese bar tocábamos casi siempre con Sumo y había en el medio un show de clown. Era gracioso porque decía Café, y lo único que no había para tomar ahí era café. Charly nos venía a ver siempre.

Yo a Charly lo fui a ver a la despedida de Sui Generis y había escuchado La máquina de hacer pájaros. Y después nada más. Cuando empezamos a trabajar juntos le dije que no conocía a Serú Girán. ¿Para qué? Me puso la discografía entera y me la tocaba arriba, pero yo le decía la verdad.

Pipo Cipolatti dice que Charly García los grabó porque le sobraba cinta para hacer un disco. Foto: Maxi FaillaPipo Cipolatti dice que Charly García los grabó porque le sobraba cinta para hacer un disco. Foto: Maxi Failla-¿Cómo fue la grabación?

Hicimos un par de demos y se lo llevamos a (Daniel) Grinbank, que me dijo que “no le interesaba, que no iba a pegar”. Ahí Charly dijo: “A mí sí me interesa”.

Nos llevó a grabar al estudio Panda. Me llamó y me dijo: «Hola Pipo, me gusta lo que hacen, el viernes entramos a grabar». Era lunes, y yo le dije ¿qué te pasa? Pero así lo hicimos, entramos el viernes y el domingo estaba terminado, hicimos casi 30 horas de corrido, tocando todos los temas juntos.

Igual nosotros queríamos que la grabación fuera así, casi en vivo. Hay temas que quedaron hasta las voces de referencia. Es algo que ni siquiera se grabó de nuevo, debía ser que no había tiempo. Igual eran todos buenos músicos.

Después se agregaron algunas voces, coros, Charly hizo los teclados, Andrés Calamaro vino a tocar también. Incluso Spinetta nos prestó unas guitarras. Todo se dio en 29 horas y media. De hecho hay una película, ambientada en esos momentos, que se llama 29 horas y media, que es lo que tardamos en grabar el disco.

Charly después nos reconoció que nos produjo porque le sobraba cinta en un carrete. Así que entre Serú Girán y Mercedes Sosa había quedado un metro de cinta y en ese espacio nace La dicha en movimiento.

Un consejo de Favaloro

Pipo Cipolatti recuerda cuánto se sorprendió cuando René Favaloro habló de Los Twist. Foto: Maxi FaillaPipo Cipolatti recuerda cuánto se sorprendió cuando René Favaloro habló de Los Twist. Foto: Maxi Failla-Además de letras fuertes, musicalmente también eran rupturistas.

-Nunca tuvimos un estilo musical definido, lo que siempre dijimos con Melingo es que queríamos hacer algo con muchos estilos, pero que cada estilo sea lo más fiel posible. Que respetara el formato inicial de ese estilo. Si hacíamos soul, que suene lo más soul posible, si hacemos twits o ska lo mismo.

Suena homogéneo porque está mezclado con un concepto que en esa época venía de la New Wave, que era poner el bombo más adelante. Pero es un disco que tiene de todo. Hay rock and roll como Los cieguitos, hay algo funky como El primero te lo regalan, twits como Cleopatra y el Hulla Hulla, y Salsa, que no sé qué es.

Bueno, es una receta de cómo se hace una salsa, que también es importante.

-Ahí hay otra anécdota, porque Salsa podría hablar encriptadamente de cómo hacer la marihuana, porque plantó salsa en el fondo de la casa, porque ve pajaritos de colores y todo eso.

El doctor René Favaloro, una eminencia, estaba hablando por radio y con Andrés Calamaro lo estábamos escuchando. Entonces aparece diciendo “yo le pediría a los jóvenes que no se droguen, que no les hagan caso a esos conjuntos de ahora que dicen que ven pajaritos de colores”, Y yo le dije: “Andrés, está hablando de nosotros, boludo. Favaloro habla de nosotros”.

Y seguía el doctor: “Yo les diría que mejor que buscar pajaritos de colores, miren las gaviotas en el cielo, porque eso es mejor que todas las drogas juntas”. Era muy romántica la frase de Favaloro, pero ¿dónde mierda ves golondrinas acá en Buenos Aires y que sean como las drogas?

-¿Imaginabas en ese momento que 40 años después íbamos a estar acá hablando del disco?

-Ni la más remota idea. Y mirá que yo tengo imaginación, pero no. Por eso está bueno cuando las cosas funcionan así, porque para imaginarlo había que buscarlo y había que tener un plan y yo ya te dije que nunca tengo un plan. Enjoy (divertirse) es la palabra.

WD

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