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lunes, julio 22, 2024

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El Gobierno se aferra al impuesto PAIS: se atrasa la salida del cepo al dólar?

La telaraña del impuesto PAIS volvió a extenderse y capturó un nuevo aportante. A partir de hoy este tributo, que se aplica a la compra de divisas, abarcará a las empresas que giren a sus casas matrices dividendos atrapados por el cepo.

Según estimaciones del mercado hay US$ 7.000 millones atrapados en el cepo que deberían ser girados al exterior. Esas transferencias habían quedado frenada en el gobierno anterior y días atrás la gestión actual habilitó el uso de los bonos Bopreal (diseñados originalmente para los importadores) para saldar esas deudas.

Hoy se estableció que sobre estas operaciones realizadas con Bopreal la alícuota será del 17,5%, por lo que si la deuda es de US$ 7.000 millones como estimó en la red social X el economista Amilcar Collante, al Estado le llegarían unos US$ 1.000 millones adicionales por esta vía.

Como el impuesto PAIS no se coparticipa, todo lo que ingresa por esta vía va a las arcas nacionales. En el primer trimestre aportó el 10% de la recaudación total.

Al principio este impuesto remarcaba con un 30% las operaciones en dólares y la compra de billetes. Luego se fue extendiendo y hoy grava también a las importaciones con el 17,5%.

En marzo, el Impuesto PAIS registró una suba del 1106,5% interanual de forma nominal y 208,8% en términos reales. «Tras la normalización de la cosecha y la caída de la brecha cambiaría por el lado de los derechos de exportación y el incremento de la alícuota y ampliación de la base imponible para el caso del Impuesto PAIS, estos tributos están tomando cada vez mayor importancia para la recaudación nacional durante la nueva administración«, dice la consultora ACM.

De este modo, el impuesto PAIS se convirtió en una herramienta esencial para que el Gobierno mantenga el superávit. Pero este tributo le quedan en lo formal pocos meses. Por ley debería desaparecer en diciembre próximo, porque cuando fue creado por Alberto Fernández en 2019 se dispuso que regiría por cinco años fiscales.

A la vez, como encarece las operaciones en dólares se espera que este tributo desaparezca cuando se realice la unificación cambiaria, que en un primer momento estaba pensada para junio, pero que ahora se va pateando para más adelante.

“El equipo económico está tomando medidas más heterodoxas de lo esperado y maximiza la prudencia. Creó una ventanilla para la salida de ‘encepados’, primero para los importadores y ahora para el giro de utilidades. El impuesto PAIS le garantiza recaudación que será clave para cerrar la brecha fiscal”, señaló Amilcar Collante.

El anuncio del Gobierno levantó críticas. El diputado del PRO Luciano Laspina tuiteó que con esta medida «una empresa que invirtió acá pagará 35% de Ganancias + 7% de impuesto a la distribución de dividendos + (new!) 17,5% de impuesto PAÍS. Alícuota final 60%. Ni en Noruega! Para esto se necesita el RIGI», en referencia al Régimen de Grandes Inversiones que forma parte de la Ley Bases.

¿Cómo impacta sobre el cepo al dólar?

La centralidad que ganó este impuesto le baja las chances a que se acelere su desaparición y la salida del cepo. La consultora Outlier apunta que en marzo, «la totalidad del superávit primario la explicó el incremento de la recaudación del impuesto PAIS, en el acumulado del primer trimestre el aumento de la recaudación del impuesto PAIS explicó 42%. La cuestión es más preocupante en el caso del superávit financiero, ya que el incremento de la recaudación del impuesto PAIS explicó más de 100% del superávit acumulado durante el primer trimestre».

En los primeros tres meses del año, la licuación de gastos explicó el 60% del ajuste. Pero con la inflación retrocediendo, el efecto licuadora se va diluyendo y el gobierno deberá apelar a otros recursos para mantener las cuentas fiscales en línea.

La consultora EconViews estimó que si el cepo se levanta después de la cosecha el impuesto PAIS podía juntar el 0,8% del PBI. En cambio si se mantiene todo el año recaudaría 1,7%. «Creemos que el número final estará en 1,3% del PBI, suponiendo una salida “en cuotas”.

«El ancla fiscal no puede estar condicionada al sostenimiento del impuesto PAIS porque implicaría que hay que elegir entre ancla fiscal y el cepo. O a forzar una salida intermedia saliendo del cepo con un desdoble impositivo, es decir manteniendo el impuesto PAIS. Pero la verdad, esta solución transitoria no está libre de complicaciones prácticas. Por eso creemos que la mayor tarea para los próximos meses es superar esta dependencia», señalan desde Outlier.

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