Personal técnico y estudiantes realizaron un muestreo en el embalse como parte del plan de monitoreo anual que busca garantizar la calidad del recurso hídrico.
En el marco del Plan de Monitoreo de Calidad de Aguas, personal de San Luis Agua llevó a cabo una jornada de fiscalización en el dique San Felipe. Durante la actividad, se tomaron muestras de agua cruda en distintos puntos del embalse para su posterior análisis en laboratorio.
El dique San Felipe, construido en 1941 sobre el río Conlara, es uno de los espejos de agua más importantes de la provincia, con una superficie de 1.280 hectáreas. Su caudal continúa hacia la localidad de Renca.
La tarea fue realizada por equipos de las áreas de Fiscalización y Náutica. Además, participaron activamente estudiantes de la Escuela Técnica N°37 ‘Ingeniero Germán Avé Lallemant’, quienes realizan sus prácticas preprofesionales con el organismo.
Las autoridades de San Luis Agua recordaron que este plan de monitoreo se ejecuta de forma continua durante todo el año. Este seguimiento permite registrar las variaciones estacionales y comparar el estado del recurso en diferentes condiciones climáticas, contribuyendo así a la base de datos hídrica provincial.