La provincia de San Luis propone un recorrido por las sierras centrales, desde La Florida hasta Paso del Rey, que combina paisajes serranos, actividades al aire libre, sitios históricos y espacios de peregrinación religiosa.
Paisajes serranos, espejos de agua, caminos sinuosos, historia, espiritualidad y tradiciones se combinan en un recorrido turístico que atrapa, a turistas y lugareños. Desde La Florida hasta Paso del Rey, atravesando Riocito y La Cobrera. Las sierras centrales puntanas se presentan como una opción ideal para disfrutar del próximo fin de semana en contacto con la naturaleza, la cultura y la fe.
A lo largo de la ruta provincial 39, el paisaje despliega toda su inmensidad, cerros, quebradas, ríos cristalinos y horizontes infinitos que parecen tocar el cielo. En esta región, donde el otoño realza los colores de la vegetación serrana y el aire puro invita al descanso, cada destino ofrece experiencias únicas para viajeros, familias, aventureros y peregrinos.
La Florida: agua, sierras y vida silvestre
A 50 kilómetros de la capital provincial, La Florida es uno de los destinos turísticos más tradicionales. Fundada en 1873 por el gobernador Juan Agustín Ortiz Estrada, su historia se remonta a antiguos asentamientos originarios y al posterior crecimiento que acompañó la construcción del emblemático dique La Florida.
El espejo de agua, alimentado por los ríos Grande y Trapiche y origen del río Quinto, se transformó con el tiempo en uno de los grandes atractivos turísticos de la provincia. Rodeado de sierras y vegetación autóctona, el lugar permite realizar actividades como kayak, remo, windsurf, pesca, buceo y caminatas, además de disfrutar de campings totalmente equipados para quienes buscan pasar varios días rodeados de naturaleza.
Entre sus principales atractivos se encuentra la Reserva Florofaunística La Florida, un espacio dedicado a la recuperación y conservación de la fauna autóctona que ofrece senderos interpretativos y recorridos guiados entre flora nativa y paisajes serranos.
También sobresale el histórico pueblo de Campamento, construido para albergar a quienes participaron en la obra del dique. Allí aún se conservan viviendas típicas de mediados del siglo XX y las ruinas de un antiguo oratorio que forman parte del patrimonio cultural local.
Otro de los imperdibles es el puente peatonal colgante que une La Florida con Balde de la Isla, una estructura metálica suspendida a 40 metros sobre el río Quinto que ofrece vistas panorámicas impactantes de la región.
Riocito: naturaleza en estado puro
Más al norte aparece Riocito, una pequeña localidad atravesada por un río de aguas cristalinas que nace en el corazón de las sierras centrales. El entorno natural convierte al lugar en un refugio ideal para quienes buscan tranquilidad y contacto directo con el paisaje.
Caminatas, cabalgatas, avistaje de aves y contemplación de flora autóctona forman parte de las experiencias que ofrece este rincón serrano.
La Cobrera: espiritualidad entre sierras
El recorrido continúa en La Cobrera, un paraje rodeado de sierras y valles donde la fe ocupa un lugar central. Allí miles de devotos llegan cada año para visitar el oratorio de la Virgen María de La Cobrera, conocido por numerosos fieles como un espacio de oración, esperanza y encuentro espiritual.
La historia del lugar está marcada por la construcción de una sencilla gruta de piedra donde fue entronizada la imagen de la Virgen en 2009. Con el paso del tiempo, el sitio se transformó en un importante centro de peregrinación religiosa para habitantes de toda la provincia y visitantes de distintos puntos del país. El entorno natural, sumado al profundo clima de paz que se respira en el lugar, convierte a La Cobrera en una experiencia que une paisaje, espiritualidad y tradición popular.
Paso del Rey: historia y patrimonio en las sierras puntanas
El trayecto culmina en Paso del Rey, un paraje rural que resguarda uno de los tesoros históricos y religiosos más importantes de la provincia: la Capilla Nuestra Señora del Rosario, considerada la más antigua de San Luis y declarada Patrimonio Histórico Nacional.
Construida tras la Batalla de San Ignacio por disposición del gobernador José Rufino Lucero y Sosa, la capilla formó parte del antiguo Camino del Oro y fue un punto estratégico de encuentro para viajeros y fieles durante la época colonial.
A pesar del paso del tiempo, sus muros de adobe, madera de algarrobo y techos de paja conservan una profunda carga histórica y espiritual que conmueve a quienes la visitan. Rodeada de naturaleza y silencio serrano, la capilla representa un verdadero viaje al pasado y una oportunidad para conectarse con la historia puntana.
Con propuestas que combinan turismo aventura, descanso, patrimonio histórico y turismo religioso, este corredor turístico de las sierras centrales invita a disfrutar del próximo fin de semana largo, descubriendo paisajes únicos, tradiciones y rincones plenos de identidad cultural.