Al atardecer de este lunes, la Provincia completó su agenda de actos conmemorativos por el 216° aniversario de la Revolución de Mayo con el arrío del Pabellón Nacional en la explanada de la Casa de Gobierno.
Al atardecer de este lunes, la Provincia completó su agenda de actos conmemorativos por el 216° aniversario de la Revolución de Mayo con el arrío del Pabellón Nacional en la explanada de la Casa de Gobierno, en la Plaza Cívica.
El ministro de Gobierno, Gonzalo Amondarain, encabezó la ceremonia junto a la fiscal de Estado, María Fabiana Zárate, y la secretaria Legal y Técnica, Natalia Carranza. Con 16 grados y una tarde despejada en los momentos del acto, las autoridades y los efectivos uniformados de la Policía provincial compartieron un cierre cargado de simbolismo.
El acto, que comenzó a las 18.00, se desarrolló con el estricto protocolo que rige para esta instancia del ceremonial patrio: recepción de autoridades, formación de efectivos uniformados y, como momento central, el descenso solemne de la bandera nacional, siguiendo los pasos precisos que garantizan que el símbolo patrio no roce el suelo antes de ser plegado para su guarda.
El arrío del Pabellón Nacional constituye la contraparte vespertina del izamiento matutino y representa, en el lenguaje del ceremonial cívico-militar, el cierre formal de cada jornada de conmemoración. En una fecha como el 25 de Mayo, adquiere una significación particular: es el gesto con que la provincia despide el día de la Patria y sella el ciclo de homenajes que se extendió a lo largo de la jornada.