Tras una denuncia pública, autoridades detallaron que una empresa local no cumplía con los requisitos técnicos, operativos y financieros exigidos para la demarcación de la Ruta 20.
Tras la denuncia de un empresario local que aseguró haber presentado la oferta más económica para la obra de demarcación de la Ruta 20, el Ente de Control de Rutas brindó precisiones sobre el proceso de adjudicación.
Ariel Páez, director del organismo, afirmó que las licitaciones se realizan con «absoluta transparencia» y que el compromiso es adjudicar «a la oferta más conveniente a los intereses del Estado», lo que implica evaluar la capacidad real de cumplimiento. «Especialmente en estos trabajos donde está en juego la seguridad y la vida de las personas, no se puede adjudicar a quienes no estén a la altura de las circunstancias», agregó.
Por su parte, el ingeniero Leandro González Sagua, integrante del comité evaluador, detalló los argumentos técnicos. Explicó que la empresa en cuestión «no cumplió con los requisitos mínimos establecidos en el pliego». Entre las observaciones, señaló que la firma no presentó personal técnico idóneo para las tareas específicas de demarcación vial y que tampoco contaba con los equipos mínimos solicitados.
Además, González Sagua indicó que la empresa carecía de antecedentes técnicos relevantes, ya que solo presentó referencias de tareas de pintado de cordón, una labor diferente a la licitada. También mencionó que el registro de actividad de la empresa en ARCA era de solo un año y que, en los aspectos económico-financieros, no presentó balances que verificaran una capacidad acorde al monto de la obra, declarando bienes por un valor muy inferior.
«Todo esto da a entender que no posee la capacidad ni económica ni financiera para poder realizar y financiar estas tareas», concluyó el ingeniero, fundamentando la recomendación al Poder Ejecutivo de no adjudicarle la obra.