En distintos barrios de Merlo, vecinos organizados contratan motoniveladoras con fondos propios para mejorar calles que llevan más de un año sin mantenimiento. La situación expone deficiencias en la gestión local.
En los últimos meses, vecinos de varios barrios de Merlo han optado por alquilar maquinaria pesada para reparar calles, ante la falta de intervención municipal. Según relataron residentes de La Arbolada, las lluvias y el tránsito, sumados a más de un año y medio sin mantenimiento, dejaron las vías en estado crítico, dificultando el acceso a las viviendas.
Un grupo de familias decidió organizarse y contratar una motoniveladora con recursos propios. Esta acción, que comenzó como una excepción, se ha replicado en otros sectores de la ciudad, donde también se observan máquinas privadas trabajando para garantizar condiciones mínimas de transitabilidad.
La situación refleja un problema que trasciende el mal estado de las calles. Vecinos que arreglan calles, mantienen espacios verdes y colocan señalización básica evidencian una ausencia de planificación municipal. La infraestructura básica depende hoy del esfuerzo económico y organizativo de los propios frentistas.
Mientras las máquinas avanzan barrio por barrio, crece el malestar y la sensación de abandono entre los residentes. La confianza en la administración local se erosiona al ver que los ciudadanos deben pagar por servicios esenciales que corresponden al Estado.