En Villa de la Quebrada, la Fiesta Patronal del Santo Cristo de la Quebrada convoca a miles de fieles que recorren el imponente Vía Crucis del Cerro Tinaja, una obra de arte y fe que data de 1951.
En el corazón de las Sierras Centrales, donde el silencio se vuelve oración, comienza a latir con fuerza una de las manifestaciones de fe más profundas de la Argentina: la Fiesta Patronal del Santo Cristo de la Quebrada. Cada año, en la pequeña Villa de la Quebrada, miles de feligreses llegan desde distintos puntos del país impulsados por la devoción, la esperanza y el deseo de renovar su fe.
La novena ya ha comenzado y, con ella, el caminar de familias enteras que avanzan con promesas, agradecimientos y emociones. Cuando cae la noche, el paisaje se transforma en una postal casi mística. Sobre la ladera de la sierra, titilan las luces de antorchas y velas: son los fieles que eligen ese momento para recorrer el Vía Crucis, en un acto de profunda espiritualidad.
El Vía Crucis del Cerro Tinaja es una de las obras religiosas más impactantes de la región. Su origen se remonta a mediados del siglo XX, cuando el entonces obispo Emilio Di Pasquo impulsó la construcción de este camino sagrado. La obra fue encargada al artista italiano Nicola Arrighini, quien talló 56 figuras en mármol blanco de Carrara que representan las 14 estaciones de la Pasión de Cristo.
El traslado de las piezas fue una odisea desde Génova hasta Buenos Aires, luego en tren hasta San Luis y finalmente por caminos de tierra hasta la Villa, con la colaboración del Ejército Argentino. En total, 27 toneladas de arte y fe descansan en el cerro, formando un ‘collar blanco’ que resplandece entre la naturaleza.
Inaugurado el 3 de mayo de 1951, el Vía Crucis devino en un emblema cultural y turístico de la provincia. Viajeros y visitantes llegan para ascender 1.200 metros de camino serpenteante, rezando y contemplando el paisaje. La Fiesta del Santo Cristo de la Quebrada es identidad, historia y cultura viva, y constituye uno de los grandes motores del turismo en San Luis.