La localidad del sur provincial conmemora más de un siglo de vida conservando el legado de sus pioneros franceses y el encanto de los paisajes regionales.
Fundada oficialmente el 13 de mayo de 1907 en el departamento Gobernador Dupuy, Nueva Galia se ha convertido en un símbolo del esfuerzo y desarrollo del sur de San Luis. Sus orígenes se remontan a principios del siglo XX, cuando los colonos franceses Octavio Auguiot y Julio Mauricio Grandval impulsaron la creación del pueblo en una zona habitada por comunidades ranqueles y aislada de los grandes centros urbanos.
La llegada del Ferrocarril Oeste, que unía Buenos Aires con General Alvear, fue determinante para el crecimiento de la región. Surgieron primero ‘La Montosa’ y ‘Linconau’, hasta recibir finalmente el nombre de Nueva Galia, en homenaje a la antigua región europea de la Galia, actual Francia. La influencia francesa marcó profundamente la identidad cultural del pueblo.
Con el paso de las décadas, la localidad consolidó servicios esenciales, instituciones educativas, sanitarias y administrativas. Entre los edificios más representativos se destaca la Parroquia San José, inaugurada en 1911, que constituye uno de los principales símbolos espirituales e históricos de la comunidad. Cada 13 de mayo, durante las fiestas patronales, vecinos y visitantes participan de celebraciones religiosas y actividades tradicionales.
Otro espacio emblemático es la Plaza Los Pioneros, ubicada en el corazón de la localidad, rodeada de vegetación y sectores recreativos. En los últimos años, Nueva Galia también se destacó por la diversidad cultural aportada por la comunidad menonita proveniente de Chihuahua, México, instalada en la zona rural de El Tupá desde 2012, cuya actividad productiva, especialmente en la elaboración de quesos, generó nuevas oportunidades económicas.
El potencial turístico de Nueva Galia se apoya en sus paisajes naturales, integrados a la región de los Llanos y Lagunas, con extensas planicies, lagunas y espejos de agua dulce y salada. El Camping Balneario Municipal es uno de los sitios más visitados durante el verano. Con una población que supera los 1.700 habitantes, la localidad mantiene la esencia de los pueblos del interior puntano, su historia ferroviaria, el legado francés, la riqueza cultural y sus paisajes.