En San Luis y Villa de Merlo se suman a la jornada federal de visibilización del 17 de mayo contra prácticas naturalizadas que vulneran derechos en la atención ginecológica y obstétrica.
En el marco de la Semana Mundial por el Parto Respetado, la Campaña Nacional contra la Violencia Ginecobstétrica impulsa una jornada federal de visibilización este 17 de mayo bajo la consigna “No es rutina ni protocolo: es violencia ginecobstétrica”. La iniciativa busca denunciar prácticas naturalizadas en el sistema de salud y reclamar el reconocimiento oficial de la fecha como Día Internacional para la Erradicación de la Violencia Ginecobstétrica.
La convocatoria reúne a organizaciones, profesionales de la salud, activistas y usuarias del sistema sanitario de distintos puntos de Argentina y América Latina. Habrá intervenciones, acciones públicas y pronunciamientos en varias ciudades del país, mientras que en Buenos Aires la concentración principal será frente al Congreso desde las 15 horas.
Desde la Campaña advirtieron que la violencia ginecobstétrica continúa ocurriendo en consultas, guardias, partos, abortos, neonatologías y procedimientos cotidianos, muchas veces amparada bajo prácticas consideradas “de rutina”.
“Cuando una práctica vulnera derechos, genera dolor evitable, desinforma, niega la autonomía o deshumaniza la atención, no puede justificarse como protocolo. Es violencia ginecobstétrica”, expresó la organización en un comunicado difundido en la previa de la jornada.
La violencia ginecobstétrica es considerada por organizaciones y especialistas como una forma específica de violencia de género e institucional ejercida en el ámbito de la salud, que afecta el derecho a la información, la autonomía y una atención digna. Estas violencias no ocurren únicamente durante el parto, sino también en consultas ginecológicas, colocación de anticonceptivos, abortos, tratamientos de fertilidad, menopausia y atención neonatal.
Según advierten desde la Campaña, muchas personas continúan atravesando procedimientos sin información adecuada, intervenciones innecesarias y situaciones de maltrato o deshumanización en la atención médica.
Datos que alarman
Desde la Campaña señalaron que la situación se agravó debido al contexto de crisis sanitaria y retroceso de derechos sexuales y reproductivos. De acuerdo con las Estadísticas Vitales publicadas por el Ministerio de Salud de la Nación en enero de 2026, durante 2024 murieron 183 mujeres por causas relacionadas con el embarazo, parto o puerperio. El número representa un aumento del 37% respecto de 2023 y constituye el valor más alto desde 2010 fuera de contextos pandémicos.
En ese sentido, las organizaciones sostienen que “la violencia ginecobstétrica también mata” y vinculan el aumento de las muertes maternas con el desfinanciamiento del sistema de salud y el abandono de políticas públicas vinculadas a la salud sexual y reproductiva. Además, denunciaron que desde hace más de un año el Estado nacional dejó de comprar y distribuir insumos para garantizar el acceso a la Interrupción Voluntaria y Legal del Embarazo (IVE/ILE) en las provincias.
A esto se suma el relevamiento nacional #DiuSinDolor, realizado entre 2024 y 2025 con 1.372 respuestas, que evidenció situaciones de dolor y falta de información durante la colocación de dispositivos intrauterinos. Según el informe: 9 de cada 10 personas sintieron dolor durante la colocación de un DIU o SIU; el 85,8% describió ese dolor como “muy intenso”; el 42,6% no había sido advertido previamente de que el procedimiento podía resultar doloroso; y solo el 36,3% recibió contención o la posibilidad de detener el procedimiento.
Las organizaciones remarcan además que estas violencias afectan especialmente a personas en situación de vulnerabilidad, migrantes, indígenas, travestis, trans, no binarias, intersex y personas con discapacidad.
Acciones en San Luis y Villa de Merlo
En San Luis también se impulsan actividades de visibilización. Florencia Kot Hansen, integrante de la Campaña Nacional contra la Violencia Ginecobstétrica, explicó que se presentó una propuesta para realizar una charla en la Universidad de Obstétricas de Villa Mercedes y que además solicitaron al municipio de Villa de Merlo iluminar edificios públicos de rojo y adherir a las acciones de concientización. “Todavía no tenemos respuesta, pero elevamos el pedido para seguir visibilizando esta problemática a nivel local”, señaló.
En Villa de Merlo, el Concejo Deliberante aprobó el año pasado una ordenanza que instituyó el 17 de mayo como “Día Municipal de la Erradicación de la Violencia Ginecobstétrica”. La concejala Ana Laura Ferrarotti, también integrante de la Campaña, recordó que este año volvieron a solicitar al municipio acciones simbólicas para acompañar la jornada. “Se pidió iluminar edificios públicos de rojo como una forma de visibilizar esta violencia”, indicó.
Un reclamo regional
En simultáneo con las actividades en Argentina, organizaciones de países como Colombia, Ecuador, Perú, Uruguay, Chile, Brasil, México, Bolivia, Costa Rica y Venezuela lanzarán el “Manifiesto Latinoamericano para la Erradicación de la Violencia Ginecobstétrica”. El documento sostiene que estas prácticas constituyen una forma de violencia de género e institucional y reclama políticas públicas con perspectiva de derechos humanos, acceso a información clara, consentimiento informado, analgesia en procedimientos ginecológicos y financiamiento del sistema público de salud.
“Recibir atención sin violencia es un derecho, no un privilegio”, expresa el manifiesto que será difundido este 17 de mayo en toda América Latina. Las organizaciones volverán a ocupar el espacio público para insistir en un reclamo que atraviesa consultorios, guardias y salas de parto de toda la región: que ninguna práctica médica que vulnere derechos siga siendo naturalizada. “Nombrarla es el primer paso para transformarla”, señalaron desde la Campaña.