La guerra en Medio Oriente, que ya lleva 16 días y no parece tener indicios de terminar pronto, se tranformó en un viento de frente para los activos argentinos. Si bien en el arranque de marzo mostraron una mayor resiliencia, este lunes tanto acciones como bonos operaron en rojo. Y el riesgo país comenzó la semana en los 601 puntos, su valor más alto desde mediados de diciembre último.
La volatilidad volvió a dar el presente en Wall Street: los principales indicadores abrieron en verde, operaron con caídas a media rueda y volvieron a cerrar con alzas de hasta 1,1%. Los ojos de los inversores continúan puestos en la guerra de EE.UU. e Israel contra Irán, que cumple 16 días desde el primer bombardeo en territorio iraní.
«El crudo WTI cayó 5% para cerrar debajo de U$S 95 por barril, y el Brent en U$S 101, luego de que la IEA señaló que podría liberar más reservas de emergencia. Esto dio alivio a los mercados: el S&P 500 subió 1%, el Nasdaq 100 avanzó 1,1%, y el Dow Jones ganó 0,8%. Los Treasuries a 10 años bajaron 5 puntos básicos hasta 4,22%», comentaron en Aurum Valores.
Este cambio de humor en el mercado de acciones le sirvió a las empresas argentinas que cotizan en Nueva York para recortar parte de las pérdidas que registraron durante la rueda pero aún así la mayoría terminó en negativo, con bajas de más de 3% encabezadas por el ADR de BBVA.
El índice Merval no logró capitalizar las mejoras en las bolsas gloabales y cerró con una caída de 1,7% medido en dólares. «La jornada estuvo marcada por la sensibilidad de los activos argentinos que no rebotaron como si lo hizo el resto del mercado internacional», comentó Damián Vlassich, de IOL.
En tanto, los bonos en dólares cerraron con mayoría de rojos. «Los Globales no lograron aislarse de la volatilidad internacional. Si bien el evento “Argentina Week” en Nueva York despertó interés entre inversores y se anunciaron nuevas inversiones para el país, el contexto externo terminó imponiéndose y los bonos soberanos hard dollar no pudieron sostener el impulso», indicaron al inicio de la rueda analistas de PPI.
«El aumento de los temores a una eventual crisis energética global, en un contexto en el que Irán interfiere en el tráfico mercante y ataca Dubai, refuerza la probabilidad de que los activos de riesgo prolonguen la dinámica bajista observada en las últimas ruedas. Si bien los bonos argentinos vienen registrando descensos en línea con sus pares emergentes y distressed, hasta el momento mantienen un desempeño relativo más favorable dentro del segmento», añadieron en PPI.
En el frente cambiario los efectos del super peso siguieron y este lunes el dólar mayorista bajó a los $1.398. En los bancos, el tipo de cambio minorista llegó a los $1.415. «La oferta de divisas sigue al mando», aseguró el economista Gustavo Ber, que añadió que este panorama «podría acentuarse en los próximos meses por la cosecha, y allí podría requerir de mayores definiciones sobre la contrapartida de la emisión de pesos que tiene asociado el proceso de compra de divisas del BCRA, a partir de las implicancias en las tasas, la inflación y la actividad».
Si bien el Banco Central prosiguió en su racha compradora de reservas, al hacerse de US$ 50 millones y sumar US$ 656 millones este mes, las arcas del organismo presentaron su mayor baja en un mes y medio. Según informó el Central, las reservas brutas finalizaron en US$ 44.788 millones, lo que implica una salida de US$ 871 millones en una sola rueda.
La caída se debió a una combinación de pagos a organismos internacionales, entre los que se destacan el BID y el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF), que sumaron cerca de US$ 450 millones. Además hubo caída de cotizaciones por un monto cercano a los US$ 100 millones.