Gastón Fonseca participó de la instancia de debate y planteó dudas sobre el diagnóstico técnico, la coherencia legal y el modelo de desarrollo que promueve la iniciativa municipal.
En el marco de la audiencia pública por el Plan de Ordenamiento Territorial de la Villa de Merlo, el exconcejal Gastón Fonseca realizó una exposición crítica sobre el proyecto que impulsa el Ejecutivo municipal. Durante su intervención, puso en duda el sentido de fondo de la iniciativa y pidió discutir con «honestidad intelectual» los intereses que atraviesan la planificación urbana.
Fonseca se preguntó si lo que se discute es un plan de ordenamiento o «una vía verde para cierto extractivismo inmobiliario en Merlo». Señaló que, antes de avanzar con definiciones estructurales, es necesario aclarar qué modelo de desarrollo se busca y bajo qué condiciones se piensa el crecimiento.
El exedil también cuestionó el énfasis oficial en el lema «Las sierras no se tocan», una consigna que, a su juicio, ya forma parte del consenso social. Advirtió que el proyecto propone discutir nuevas cotas de edificación en zonas sensibles y alertó sobre posibles conflictos con leyes ambientales provinciales y nacionales, lo que podría derivar en riesgos de inconstitucionalidad.
Respecto al diagnóstico técnico utilizado como base, Fonseca manifestó que contiene información desactualizada, una observación en la que coincidieron otros especialistas según mencionó. Citó, por ejemplo, la comparación de una magíster que señaló que analizar el territorio con esos datos es «como ir al médico con un análisis de hace 20 años». También recordó la definición de un ambientalista que describió el proyecto como «un plan que mira el mapa, pero que no pisa el territorio».
El exconcejal indicó que en el proceso de elaboración se dejó afuera a instituciones locales como la Universidad Nacional de los Comechingones, la Facultad de Turismo y Urbanismo y el Consejo Asesor de Medio Ambiente (COAMA), que podrían haber aportado información relevante.
Sobre el concepto de densificación urbana planteado en el documento, Fonseca reconoció que es una herramienta habitual, pero advirtió que su aplicación requiere estudios actualizados sobre infraestructura y servicios. «Densificar no es amontonar», afirmó, y aludió a la advertencia de la presidenta de la Cooperativa de Agua sobre la disponibilidad del recurso hídrico como principal limitante para el crecimiento.
Hacia el final, sostuvo que el ordenamiento territorial debería pensarse como una política de Estado, capaz de trascender gestiones de gobierno, y pidió sostener el debate en un clima de respeto y diálogo. «No sirven de nada los agravios. Para generar consensos hay que construir puentes, no romperlos», afirmó.
Tras las exposiciones, los participantes entregaron su documentación para que sea incorporada al análisis del proyecto. Con el cierre de la audiencia pública, que contó con más de 40 asistentes, se abre una nueva etapa de evaluación de los aportes. El intendente interino anticipó que el objetivo es que el proyecto definitivo esté listo para su tratamiento entre septiembre y octubre. La audiencia pública no es vinculante, pero las autoridades indicaron que los planteos serán considerados en la elaboración final del plan.