El intendente interino Leonardo Rodríguez expuso cinco ejes de gestión, pero evitó abordar temas sensibles como la situación de los trabajadores municipales y el medio ambiente.
En el inicio de las sesiones ordinarias, el intendente interino de Villa de Merlo, Leonardo Rodríguez, estructuró su mensaje en cinco ejes: “Villa de Merlo que cuida los espacios públicos”, “Merlo Ciudad del Deporte”, “Ciudad Turística, Cultural y de Oportunidades”, “Ciudad Solidaria e Inclusiva” y “Ciudad Eficiente e Innovadora”. Sin embargo, el contenido no presentó anuncios de envergadura ni medidas capaces de modificar el escenario político local.
La “optimización de recursos” volvió a ser el hilo conductor del discurso, una consigna que funciona como argumento de prudencia fiscal, pero que también expone los límites de una gestión que evita asumir definiciones de mayor alcance. No hubo autocrítica ni balance integral, y tampoco se abordaron los temas más sensibles, como la situación de los trabajadores municipales y las políticas vinculadas a la protección del medio ambiente, en un contexto donde la discusión salarial y la agenda ambiental ocupan un lugar central en el debate público.
En el eje de espacios públicos, la principal novedad fue el anuncio de un centro de transferencia de residuos para optimizar la logística hacia la planta de disposición final en El Jote y reducir costos operativos. También se mencionó la creación de un centro de tratamiento de podas y la compra de maquinaria, como una motoniveladora, una retroexcavadora y un camión recolector. En infraestructura, se anunciaron 800 metros de adoquinado en el barrio Pellegrini, mejoras hídricas, semáforos inteligentes, luminarias LED y puesta en valor de espacios públicos.
En el eje deportivo, se confirmó la continuidad de escuelas municipales gratuitas, interbarriales y eventos tradicionales como la Maratón Héroes de Malvinas y competencias de mountain bike y UTM, sin anuncios de nuevas infraestructuras. En el capítulo turístico y cultural, se reafirmó el esquema público-privado “Merlo Bureau Eventos” y el manual de gestión turística 2019-2027 como hoja de ruta.
En el eje solidario e inclusivo, el intendente mencionó la continuidad de políticas ya iniciadas, como la entrega de 20 viviendas en diciembre pasado y la nueva etapa del plan Tenemos Futuro, que prevé la construcción de 40 viviendas con financiamiento compartido entre el Gobierno provincial y el municipio. También destacó la continuidad de programas como Mujeres en Red y el lanzamiento de la iniciativa barrial “Merlo te quiere bien”.
En el eje de eficiencia e innovación, se refirió a la modernización administrativa, remarcando la optimización del sitio web oficial para trámites ciudadanos, realizada con personal municipal. Atravesado por un evidente desgaste en su imagen y credibilidad, e incluso con una denuncia penal en su contra por presunta “usurpación de título y honores”, el intendente se jactó de ser el impulsor de la audiencia pública para avanzar en el plan de ordenamiento territorial y manifestó su intención de impulsar la Carta Orgánica municipal.
El mensaje dejó la sensación de una gestión agotada, más preocupada por administrar el cierre que por asumir los desafíos pendientes.